Hadron Collider: el arte de colisionar
“Hadron Collider” de Blood Orange no necesita levantar la voz para dejar huella. Una pieza que entiende perfectamente algo incómodo. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Categoría
“Hadron Collider” de Blood Orange no necesita levantar la voz para dejar huella. Una pieza que entiende perfectamente algo incómodo. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
¿Qué pasa cuando estás preso, deprimido, no sabes qué hacer y, además, no sabes cuánto tiempo te queda de encierro? compones “I’d Rather Go Blind” y la entregas a Etta James. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
En tiempos donde el pop suele evitar lo incómodo, “First of the Gang to Die” de Morrissey se mantiene como una pieza rara: accesible en sonido, áspera en contenido.
“Slow Dancing in the Dark” de Joji no viene a salvarte. Viene a decirte la verdad que ya sabías: que hay amores que no se rompen, se diluyen. Que hay personas que no se van, pero tampoco se quedan. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“Where Is My Husband”, de RAYE, no te lleva a un lugar definido, te deja en medio de algo que probablemente reconoces. Cuando una canción logra eso, ya hizo más de lo que muchas intentan. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“Stay With Me” de Miki Matsubara no te habla bonito. Te pone frente a algo muy simple: hubo algo real, pero no alcanzó. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“Give It Up” de CARRTOONS abre espacio a una pregunta incómoda: ¿cuánto más se puede sostener algo que ya mostró sus grietas? Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“C”, recuerda esto: no estás sola en esa agua. “Never let me go” de Florence + The Machine también significa que yo no pienso soltarte. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“Lover, Please Stay” de Nothing But Thieves suena diferente. No como una súplica hacia él. Sino como un recuerdo que respira despacio. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Estar en espera no significa aguardar un regreso. Significa quedarse atrapado en lo que no se dijo. Ahí empieza realmente “On Hold” de xx. Una Sonografía de Ilse Vallejo.