Cuz I Love You: un grito llamado amor
Lizzo no intenta que el amor parezca razonable. Lo canta en el instante exacto en que deja de serlo. “Cuz I Love You” empieza desgarrándose la voz. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Lizzo no intenta que el amor parezca razonable. Lo canta en el instante exacto en que deja de serlo. “Cuz I Love You” empieza desgarrándose la voz. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Los verdaderos vientos de cambio rara vez llegan como una brisa amable. El viento arranca hojas muertas precisamente porque el árbol necesita dejarlas ir. Es el caso de Mistral, el protagonista de “End of Night” de Tears for Fears.
“Ride Lonesome”, de Beck, no suena como alguien que intenta descubrir qué hacer con la tristeza. Suena como alguien que ya sabe que algunas cosas no se resuelven; se atraviesan. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Olvidar tampoco es la verdadera despedida. Hay personas que nunca se van del todo: simplemente dejan de existir a nuestro lado y comienzan a existir dentro de nosotros. El camino lo ofrece “Ride Lonesome” de Beck.
La pregunta no es ¿quién soy?, sino algo más inquietante: ¿cuánto de lo que soy pertenece todavía a aquello que intento olvidar? Es “Dr. Jimmy”, es The Who y es Quadrophenia.
Y quizá ahí está lo más hermoso y lo más doloroso de esta canción. Que mientras habla de armas, muerte y miedo, la música sigue teniendo espacio para respirar. Es “Run, Run Run” de McKinley Dixon en la nueva Sonografía de Ilse Vallejo.
Hay canciones que nacen de una inspiración. Otras, de una ruptura. “Fox On The Run” de Sweet nació de una rebelión. Una canción incompleta que renace a través de las décadas.
El tiempo se coló en “Rock the Casbah” y The Clash decidió dejarlo ahí. Nada permanece completamente quieto dentro de ella. El punk se vuelve bailable. La protesta se vuelve fiesta. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
¿Por qué siempre buscamos aquello que está fuera de nuestro alcance?, dice la letra de “Windsurfer” de Roy Orbison. Son historias que no existen.
Para esta Sonografía de Ilse Vallejo viajaremos a 1997, cuando Tupac ya no estaba aquí, pero seguía hablando desde las bocinas. En medio del ruido apareció “Do for Love” sobre una mujer de la que no consigue desprenderse.