Love in the Dark: el cuerpo como desamor
“Love in the Dark” de Adele propone algo mucho más inquietante: a veces el amor sigue ahí. Lo que desaparece es la posibilidad. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
“Love in the Dark” de Adele propone algo mucho más inquietante: a veces el amor sigue ahí. Lo que desaparece es la posibilidad. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Mientras otros niños de mi edad corrían detrás de las canciones de moda, yo pasaba las tardes encerrado escuchando voces que venían de años atrás. De aquellas épocas es “This Magic Moment” de Jay and The Americans.
Porque el mundo todavía fabrica prejuicios más rápido de lo que fabrica empatía. Porque todavía olvidamos que alguna vez todos llegamos aquí iguales. De eso habla “7 Seconds” de Youssou N’Dour y Neneh Cherry. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
La letra de “Class Historian” de BRONCHO narra el proceso mental y los nervios de un hombre que intenta reunir el valor para pedirle el número de teléfono a una mujer que fue ese primer amor. ¿Qué pasa años después?
Rob Zombie se inspiró en un auto para componer su canción “Dragula”: el del abuelo Munster. Utilizó el enfoque macabro de Los Munsters para crear una canción sobre coches con una estética de terror… en mi caso despertó una vieja anécdota familiar.
A Cenicienta nunca la destruyó la medianoche; la destruyó todo lo que sintió después del baile. “Cinderella” de Model/Actriz tiene exactamente esa energía. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Lo más devastador no es perder a alguien; es descubrir que el mundo sigue funcionando exactamente igual después de que una persona destruye algo dentro de ti. Es parte del anhelo contenido en “Show me How” de Men I Trust.
La mayoría de las canciones románticas prometen eternidad. Leonard Cohen hizo algo mucho más perturbador con “Dance Me to the End of Love”: escribir sobre el amor como último gesto de dignidad antes de que llegue la oscuridad definitiva.
¿Podrías cambiar esa historia trágica si regresaras a esa noche en que todo comenzó? “The Night We Met” de Lord Huron imagina ese momento. Hay decisiones que sólo existen una vez.
“Hadron Collider” de Blood Orange no necesita levantar la voz para dejar huella. Una pieza que entiende perfectamente algo incómodo. Una Sonografía de Ilse Vallejo.