Cinderella: La ansiedad también baila
A Cenicienta nunca la destruyó la medianoche; la destruyó todo lo que sintió después del baile. “Cinderella” de Model/Actriz tiene exactamente esa energía. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
A Cenicienta nunca la destruyó la medianoche; la destruyó todo lo que sintió después del baile. “Cinderella” de Model/Actriz tiene exactamente esa energía. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Lo más devastador no es perder a alguien; es descubrir que el mundo sigue funcionando exactamente igual después de que una persona destruye algo dentro de ti. Es parte del anhelo contenido en “Show me How” de Men I Trust.
La mayoría de las canciones románticas prometen eternidad. Leonard Cohen hizo algo mucho más perturbador con “Dance Me to the End of Love”: escribir sobre el amor como último gesto de dignidad antes de que llegue la oscuridad definitiva.
¿Podrías cambiar esa historia trágica si regresaras a esa noche en que todo comenzó? “The Night We Met” de Lord Huron imagina ese momento. Hay decisiones que sólo existen una vez.
“Hadron Collider” de Blood Orange no necesita levantar la voz para dejar huella. Una pieza que entiende perfectamente algo incómodo. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Cuando escucho “Shine” de Collective Soul mi mente se remonta a un Tsuru color arena que no tenía reproductor de disco compacto y un amigo que ya no lo es más. Y en ese cierre definitivo, casi con frialdad, nace un deseo silencioso.
¿Qué pasa cuando estás preso, deprimido, no sabes qué hacer y, además, no sabes cuánto tiempo te queda de encierro? compones “I’d Rather Go Blind” y la entregas a Etta James. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Ser un perdedor no es un evento; es una lectura acumulada de la realidad. Cuando esa lectura se vuelve coherente, casi matemática, deja de doler… y empieza a parecer verdad. Beck lo entendió en carne propia al escribir “Loser”.
A 10 años de su muerte, Prince armó “Kiss” como si estuviera quitando piezas en vez de sumarlas. Se sostiene en detalles pequeños, en gestos que parecen mínimos pero no lo son. Una Sonografía de Ilse Vallejo.
Nadie quería grabar “Don’t You (Forget About Me)”… a regañadientes Simple Minds lo hizo para tener completo el soundtrack de “The Breakfast Club”. ¿Moraleja? Hazle caso a tu pareja.