¿Qué pasa cuando estás preso, deprimido, no sabes qué hacer y, además, no sabes cuánto tiempo te queda de encierro?

Ellington Jordan se encontraba en esa situación, cumpliendo una condena por robo a mano armada. Pero sucede que si tienes un poco de ingenio, el corazón roto y un piano en la cárcel, compones “I’d Rather Go Blind”. Así es como la inspiración llegó a este amigo de Etta James en Chess Records, sello que incendió Chicago en la década de los sesenta.

Cuenta la leyenda que un día Etta fue a visitar a Jordan a la prisión y ahí los coqueteos con la canción se convirtieron en una realidad. James apenas aportó un par de ideas y un par de versos, pero allí estaba la frase que acabó convirtiéndose en un éxito capaz de vivir medio siglo sin perder su fuerza:

“I would rather, I would rather go blind, boy, than to see you walk away from me”

(Prefiero, prefiero quedarme ciega, chico, antes que verte alejarte de mí)

Jordan y James eran compañeros en Chess Records y habían trabajado con pesos pesados como Muddy Waters. La cantante, que en aquel lejano 1967 tenía 30 años, llevó consigo el borrador a casa para darle forma. Sin embargo, para que su pareja, el músico Billy Foster, pudiera pagar menos impuestos, decidió que él firmara como coautor en lugar de ella.

Los estudios Fame de Muscle Shoals fueron cómplices del hitazo. Allí se dieron cita James y Rick Hall por encargo de Chess Records. El plan era doble: mantener a “Miss Peaches” Etta alejada de las drogas en un estudio en medio de la nada, y replicar el éxito que Hall había logrado recientemente con Aretha Franklin.

El álbum Tell Mama llegó en 1968 y fue un éxito rotundo gracias a “I’d Rather Go Blind”. Los primeros versos te atrapaban de lleno:

“Something told me it was over when I saw you and her talking. Something deep down in my soul said, ‘Cry, girl’”

Algo me dijo que se había acabado cuando te vi hablando con ella. Algo en lo más profundo de mi alma me dijo: Llora, chica.

James la interpretaba con esa voz rota y seductora, capaz de conmover y romper el alma. Cuando el disco estuvo terminado, la canción llegó a la mesa de Leonard Chess en Chicago. Dice la leyenda que el hombre lloró al escucharla; un mito totalmente creíble ante tal nivel de entrega vocal.

¿Qué pasó con Ellington Jordan? Por fortuna salió de la cárcel y grabó su propia versión. Con el tiempo, la pieza se volvió un estándar interpretado por celebridades desde B.B. King hasta Beyoncé, pasando por Fleetwood Mac o Koko Taylor. Se cuenta que incluso la registró Clarence Carter, quien era ciego de nacimiento. Como bien dices, nadie sabe para quién trabaja.

A más de 50 años de su creación, “I’d Rather Go Blind” conserva su magia y fuerza. Porque, al final, todos hemos sentido ese miedo de ver cómo lo que amamos se encamina hacia la salida, mientras pensamos:

“So you see, I love you so much that I don’t want to watch you leave me, baby.”

(Como ves, te amo tanto que no quiero verte dejarme, cariño)

 

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