La vida simple no es una vida vacía. Es una vida con menos ruido y más claridad.

Una vida simple suele verse así: despertar sin correr, tener pocas cosas, pero útiles, relaciones que no drenan, trabajo con sentido, tiempo para leer, caminar, cocinar, descansar y pensar.

No significa pobreza, renuncia o aislamiento; significa elegir lo esencial y soltar lo accesorio. Comer sin prisa. Hablar sin máscaras. Gastar menos de lo que ganas. Tener menos pendientes mentales. Saber qué importa y qué no.

En 1994 mi vida era simple… aunque en ese momento no lo sabía: acaba de salir de la preparatoria y decidí, con anuencia de mis padres, darme un año para saber que sería de mi vida profesional. Que bueno que lo hice.

Antes de entrar a la universidad, mis mañanas transcurrían entre programas de televisión, caminatas en el centro de la ciudad y eternos cafés con amigos. No había ni una sola preocupación por nada más… más que pasarla bien. La vida simple.

Recuerdo escuchar mucho la radio y la canción que se me viene a la cabeza es “I Only Wanna Be With You” de Hootie & the Blowfish:  agradable, sin pretensiones y lista para ser dedicada a alguien que en ese momento no existía.

Esta canción es un tributo a Bob Dylan. Contiene letras de varias canciones de Dylan, incluyendo una mención de “Tangled Up In Blue” de Dylan. Algunas de las palabras provienen directamente de la canción de Dylan “Idiot Wind”.

Aparentemente, Dylan sintió que el “tributo” infringía demasiado su obra original y demandó al grupo por el uso no autorizado de sus letras. Según VH1, recibió una gran indemnización extrajudicial en 1995.

El vídeo tiene una temática deportiva y cuenta con la participación del ex mariscal de campo Dan Marino (la banda es muy fanática de los Miami Dolphins), el golfista Fred Couples y varios presentadores de ESPN.

Cracked Rear View, donde viene, se convirtió en el álbum más vendido en la historia de Atlantic Records, ya que Hootie & the Blowfish fueron recibidos con los brazos abiertos en las emisoras de radio de pop y música contemporánea para adultos que buscaban una alternativa segura al sonido grunge de los 90.

Es simple y como todo lo que es simple es ligera.

“You look at me, you got nothin’ left to say
I moan and pout at you until I get my way
I won’t dance, you won’t sing
I just wanna love you, but you wanna wear my ring

Well, there’s nothing I can do
I only wanna be with you”

(Me miras y ya no te queda nada por decir,
yo me quejo y hago pucheros hasta salirme con la mía.
Yo no voy a bailar, tú no vas a cantar,
yo solo quiero amarte, pero tú quieres llevar mi anillo.

“Bueno, no hay nada que pueda hacer,
yo sólo quiero estar contigo)

Lo complejo es que vivimos diseñados para no tener una vida simple. Todo alrededor empuja a complicarlo: más consumo, más comparación, más velocidad, más estímulos, más ambición, más expectativas.

La sociedad premia lo visible, no lo esencial. Nos enseñan a acumular, pero casi nunca a descartar. Y simplificar exige algo incómodo: decidir. Cada vez que hacemos la vida más simple, se renuncia a muchas versiones posibles de nosotros mismos.

Preferimos el caos: porque entretiene y anestesia.

 

Comentarios

Comentarios