A veces la vida se siente como en esa línea de la canción: “Looking up from underneath”  (Mirando hacia arriba desde abajo). Como si el mundo siguiera su ritmo allá arriba y una se quedara un poco más abajo, tratando de entender qué cambió, en qué momento el aire se volvió más denso. No siempre hay palabras para explicar esa sensación. A veces solo se sabe que pesa.

Por eso quiero hablarte desde esta canción.

Cuando Florence canta “And it’s over, and I’m going under” (Ha terminado, y me estoy hundiendo) no lo dice con dramatismo. Lo dice con verdad. Hay etapas que terminan aunque no estuviéramos listas. Hay cosas que duelen aunque sepamos que tenían que pasar. Y sí, a veces se siente como hundirse un poco.

Pero lo más importante no es el hundimiento.

Lo más importante es lo que viene después.

“Never let me go” (Nunca me sueltes) no es una frase de dependencia. Es una promesa disfrazada de petición. Es la forma más humana de decir: estoy aquí. Y eso quiero que escuches cuando pienses en mí. No importa si hay días en los que sonríes menos. No importa si hay silencios más largos. No importa si todavía estás acomodando piezas por dentro.

No te voy a soltar.

Hay una parte de la canción que dice: “If I let myself go, I’m the only one to blame” (Si me dejo ir, soy la única responsable). Y es verdad que cada quien enfrenta sus propios procesos. Nadie puede vivirlos por ti. Pero atravesarlos acompañada cambia todo. No quita el peso, pero lo reparte. No elimina la profundidad, pero hace que el agua no se sienta infinita.

“C”, yo no quiero rescatarte de nada. No necesito que estés siempre fuerte. No espero una versión impecable de ti. Quiero estar. En lo claro. En lo confuso. En lo que todavía no tiene nombre. Quiero ser esa presencia que no hace ruido, pero no desaparece.

Si un día sientes que estás “mirando desde abajo”, yo voy a estar arriba y abajo contigo. Si hay momentos en los que el corazón se siente distinto, no tienes que explicarlo todo. Algunas cosas se entienden sin palabras.

La amistad verdadera no se construye solo con risas. Se construye con permanencia. Con la decisión repetida de quedarse incluso cuando el ánimo cambia de forma. Con la certeza de que el vínculo no depende del estado del día.

Así que si alguna vez la marea sube, si alguna vez todo parece más profundo de lo que imaginabas, recuerda esto: no estás sola en esa agua.

“Never let me go” también significa que yo no pienso soltarte.

No ahora.
No en lo fácil.
No en lo difícil.
No cuando el cielo esté despejado.
Y tampoco cuando cueste un poco más respirar.

Te Quiero “C”

 

Comentarios

Comentarios