Mi papá siempre fue un cómplice mío en la adquisición de música… lo he escrito un par de ocasiones en estas notas sabatinas.

Su complicidad lo hacía alterar sus rutinas diarias: salía de trabajar de su oficina en el centro de la ciudad a las 15:00 horas, caminaba unos 10 minutos a casa, comía con nosotros y en la tarde leía… a veces se tardaba un poco más porque iba directo a la cadena Discolandia a buscar algún casete para mí.

Así llegó a mis manos un casete de la disquera Mediterráneo: “Los Fabulosos 60´s” (sic) Volumen 3. Al joven de 13 años le fascino y mi padre entendió que debía de buscar los volúmenes 1 y 2 de inmediato. Llegaron en vinil.

Todas las canciones me encantaban, mi papá y yo escuchábamos juntos los álbumes en su tocadiscos Panasonic. Sólo en una canción comentó algo. Me dijo que le gustaba mucho “A World Without Love” de Peter and Gordon. La canción es extraordinaria y los años me enseñarían a que había nacido de mi grupo favorito, The Beatles.

Peter y Gordon eran Peter Asher y Gordon Waller. Paul McCartney salió con la hermana de Asher, la actriz Jane Asher, y así fue como conoció a Peter.

En los años 60, Jane tenía un padre famoso, un novio muy famoso y algunos papeles importantes en el cine, incluyendo la película “Alfie” de 1966.

Esta canción llegó a manos de Peter Asher cuando Paul McCartney vivía en la casa de los Asher, en el número 57 de Wimpole Street en Londres, durante su relación con Jane Asher. Le puso la canción a Peter en su habitación.

“Paul nos había puesto esa canción a Gordon y a mí en algún momento, de pasada. En realidad, era sólo la mitad de una canción. Todavía no tenía puente.

“(…) En fin, firmamos el contrato discográfico con EMI y fijamos la fecha para nuestra primera sesión de grabación. En ese momento fui a ver a Paul y le pregunté si esa canción huérfana todavía estaba disponible, ya que necesitábamos tres o cuatro canciones para grabar ese primer día en el estudio.

“Paul dijo que podíamos tenerla, así que le pedí que terminara el puente. Y lo hizo”, explicó Pete.

La canción fue un éxito. Hay detalles curiosos: hay un demo cantado por Paul McCartney de menos de un minuto y… John Lennon se burlaba de esa canción por su primera línea: please, lock me away.

La canción es sencilla pero me quedo con una frases

“Lock me away
And don’t allow the day
Here inside where I hide
With my loneliness

I don’t care what they say I won’t stay
In a world without love”

(Enciérrame
y no permitas que llegue el día.
Aquí adentro, donde me escondo,
con mi soledad.

No me importa lo que digan, no me quedaré
en un mundo sin amor)

Sigo volviendo a esa canción como quien vuelve a una casa que ya no existe.

Mi padre ya no sale de una oficina en el centro ni se detiene en Discolandia para buscarme música, pero de alguna manera sigue ahí, en cada comida escuchando música. Su carácter ha cambiado pero la música conserva intactos a quienes el tiempo insiste en mover de lugar.

A veces pienso que crecer es entender que hay pérdidas que nunca terminan de acomodarse, que uno pasa la vida buscando, en canciones viejas, la forma de volver a hablar con quienes amo.

Sigo pensando, como entonces, que no hay mundos sin amor. El mundo todavía sigue teniendo sentido.

 

 

Comentarios

Comentarios