Jesusa Rodríguez, propuesta para ser la Embajadora de México en Panamá, sería un personaje pintoresco de la política por sus frases y comportamiento si no fuera el fanatismo hacia la autodenominada Cuarta Transformación.

Laura María de Jesús Rodríguez Ramírez, su nombre completo, nació en la Ciudad de México en 1955, es actriz, directora de teatro, dramaturga, cantante y artista de performances. Fue una alumna destacada del Centro Universitario de Teatro.

En 1994 participó en la Convenció Nacional Democrática del movimiento zapatista, fue simpatizante de la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la Presidencia de la República y desde 2004 comenzó su apoyo a Andrés Manuel López Obrador. Fue su maestra de ceremonias y trabajó en sus tres campañas.

Jesusa Rodríguez llegó al Senado de la República como suplente de Olga Sánchez Cordero, ejerció el puesto mientras esta última ejercía como Secretaria de Gobernación.

Previamente, el 19 de julio de 2018, el Instituto Nacional Electoral (INE) multó a Morena por el manejo irregular de un fondo de apoyo a damnificados. El fondo fue constituido por Julio Scherer, Laura Esquivel, Bernardo Bátiz y Jesusa. Todos se desligaron del partido político.

El 1 de diciembre de 2018, cuando López Obrador tomó protesta como presidente, Jesusa dijo en su discurso que era necesario cerrar los supermercados.

“Ya no queremos a esas trasnacionales que envenenan y hacen adictos a nuestros hijos, que se cierren los supermercados”, arengó como maestra de ceremonias.

Su fanatismo hacia la autodenominada Cuarta Transformación se exacerbó:

El 14 de diciembre, aseguró que Irma Sandoval, entonces Secretaria de la Función Pública, era una funcionaria que México había esperado durante 80 años. Días después defendió el recorte del 7.6 por ciento al presupuesto de 2019 a cultura e incluso lo justificó.

“La reducción del 16 por ciento no tiene ninguna importancia, porque antes, en el presupuesto de Cultura, se robaban el 30 por ciento con moches. Ahora, ya sin moches, en realidad ganamos un 14 de aumento”, afirmó.

 Desde su puesto como Senadora comenzaron sus frases polémicas:

“El maíz es una planta humana”, “¿Será que Sor Juana probó los efectos de las plantas de conocimiento de México?, estoy segura de que si viviera hoy en día apoyaría la regulación de la cannabis (sic)”, “Cada vez que comas tacos de carnitas estás festejando la caída de la gran Tenochtitlán”, “Las vacas, las puercas, las burras, todas las hembras somos iguales”, “las galletas Oreo son el producto más adictivo del planeta y están diseñadas para hacer a los niños adictivos de por vida”.

Jesusa Rodríguez, quien asegura que las galletas Oreo causan adicción de por vida, es partidaria de la legalización de la marihuana a la que considera una planta sagrada y en una ocasión comparó el desconocimiento acerca de la ella con la ignorancia en torno a las funciones del clítoris.

El 9 de abril de 2019 presentó una iniciativa para prohibir animales en la industria cosmética… porque los animales deben ser considerados como personas. El 10 de junio se pronunció por la desaparición de becas del Sistema de Apoyos a la Creación de Proyectos Culturales (Fonca) para artistas porque tenían que “aguantar”.

“Sigan siendo excelentes, pero váyanse a la iniciativa privada, dejen de vivir del presupuesto. Eso es todo. ¿Qué tiene eso de malo?”, expresó la Senadora quien el 13 de septiembre de ese año dio su propio “grito” de independencia en tribuna.

Ha tenido tiempo para todo: desde montar una obra sobre marihuana en el Senado hasta quejarse de la luz del recinto porque los hace ver mal.

“He dedicado 40 años de mi vida a iluminar el teatro, la luz no está mal, sólo hacen falta ciertas cosas puntuales para que no nos veamos como zombies”, expresó el 6 de febrero de 2020.

En agosto de 2021 dejó de ser Senadora pues Sánchez Cordero regresó al puesto. Sin experiencia diplomática, Jesusa Rodríguez es la propuesta para ejercer servicio diplomático en Panamá.

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