En 1991 mi vida era un lujo y ni siquiera me había dado cuenta. Estudiaba de 7 a 1 de la tarde, caminaba a mi casa y esperaba el plan de un amigo que pasaba por mi en su auto Mustang Mach 1 negro clásico.
Recuerdo que los miércoles íbamos a su casa de campo a limpiar su alberca, era el pretexto para pasar a un pueblo a la mitad de nuestro recorrido para comprar una bebida llamada “Piña”: jugo de la fruta, vodka, jarabe y escarchada en sal.
Se nos hizo una tradición semanal al grado de que el dueño del establecimiento, aunque ya hubiera cerrado, nos aventaba la llave, nos permitía servirnos y dejábamos el dinero en su mostrador. A veces no completo, a veces dejábamos más dinero.
Otras veces comprábamos varias cervezas y mi amigo manejaba sin destino mientras las bebíamos… sí, nos metimos en un par de problemas un par de veces. De esos traslados recuerdo los casetes que llevábamos para ponerlos.
Tengo memoria de esta canción: “I´m Too Sexy” de Right Said Fred. Una canción completamente absurda pero extraordinariamente divertida.
Right Said Fred está formado por los fornidos hermanos Richard y Fred Fairbrass, y por aquel entonces, el guitarrista Rob Manzoli. Los hermanos Fairbrass eran gerentes de un estudio de baile londinense llamado Dance Attic, donde se toparon con mucho narcisismo y poses.
Según cuenta Rich Fairbrass, estaban reproduciendo un bucle en el ordenador, e inspirado por su experiencia en el estudio de baile, se quitó espontáneamente la camisa y empezó a cantar: “Soy demasiado sexy para mi camisa”.

A los chicos les pareció divertidísimo y compusieron la canción a partir de esa frase. Una maqueta llegó a oídos de un promotor musical llamado Guy Holmes, quien contactó con la banda, les pidió que remezclaran la canción para convertirla en un tema bailable (originalmente era rock) y la ofreció a varias discográficas.
Fue un éxito… y nada más. No hubo otra canción de los hermanos que llegara a los primeros lugares de las listas.
Los hermanos Richard y Fred Fairbrass siguen activos como dúo independiente. Continuaron su carrera musical autofinanciándose, lanzando discos y presentándose en vivo en Europa, además de mantenerse vigentes en la cultura pop y redes sociales.
¿Y mi amigo? Ignoro cuando fue la última vez que pasaba por mi para beber cerveza y y manejar horas. Nos dejamos de frecuentar 17 años y casi lo atropello en una ocasión, la amistad se recupero de inmediato y seguimos bebiendo un trago, o varios, de forma ocasional. Somos personas diferentes a aquellos adolescentes, pero el cariño está intacto luego de tantos años.
Y quizá lo más bonito de la historia es que 35 años después, Richard y Fred todavía siguen ahí, juntos. Cambiaron las modas, desaparecieron los casetes, envejecieron aquellas fotografías y “I’m Too Sexy” pasó de ser el sonido de una época a convertirse en un recuerdo que nos devuelve, por unos minutos, a quienes éramos en 1991.
Ellos también envejecieron, como todos nosotros, pero conservaron algo que el tiempo suele llevarse: un compañero para recordar el camino.
Muchas palabras: seguimos haciendo sexy al mundo.
