A veces dañamos sin darnos cuenta porque estamos demasiado ocupados intentando protegernos.
Huimos de conversaciones, compromisos, afectos o responsabilidades creyendo que alejarnos evitará un conflicto, sin comprender que nuestra ausencia también tiene consecuencias. No siempre se necesita una traición o una palabra cruel para lastimar: a veces basta con retirarnos justo cuando alguien había comenzado a confiar en que permaneceríamos.
Con el tiempo descubrimos que algunas decisiones que parecían insignificantes dejaron cicatrices en otras personas.
Y entonces aparece una verdad incómoda: el arrepentimiento puede llegar, pero no necesariamente repara. Pedir perdón alivia nuestra conciencia, aunque no devuelve el tiempo, no reconstruye automáticamente la confianza ni borra las noches en las que alguien tuvo que preguntarse qué hizo mal.
Comprender el daño no nos concede el derecho a ser perdonados.
De esto trata “Save your Tears” de The Weeknd. Fue lanzada el 9 de agosto de 2020 como cuarto sencillo de su cuarto álbum de estudio After Hours. La crítica observó que el coro y el tono de la canción son similares a los de “Everything She Wants” de Wham! y “Circles” de Post Malone.
Se especula que “Save Your Tears” toca el impacto que tanto Bella Hadid como una segunda ex, aparentemente su segunda novia, Selena Gomez, tuvieron en él.
La canción captura el anhelo del Weeknd por Hadid después de verla salir, y su pesar por romperle el corazón. Este enfrentamiento fue probablemente el que se informó en los tabloides el verano anterior: los dos se encontraron en el club nocturno Catch One después de su ruptura en agosto de 2019, y Hadid se fue minutos después de que llegara The Weeknd.
“So
I made you think that I would always stay
I said some things that I should never say
Yeah, I broke your heart like someone did to mine
And now you won’t love me for a second timeI don’t know why I run away
Oh, girl
Said, I’ll make you cry when I run away”(Así que
Te hice pensar que siempre me quedaría
Dije algunas cosas que nunca debí decir
Sí, rompí tu corazón como alguien hizo con el mío
Y ahora no me amarás por segunda vez
No sé por qué huyo
Oh,dije que te haré llorar cuando huya)
Quizá madurar también consista en aceptar que hay dolores que provocamos y que ya no nos pertenecen. No tenemos derecho a exigir explicaciones, lágrimas ni una segunda oportunidad simplemente porque finalmente comprendimos nuestro error.
A veces la forma más digna de arrepentirse es reconocer lo ocurrido, aprender de ello y dejar que la otra persona conserve incluso su tristeza. Porque hay lágrimas que, después de haber causado suficiente daño, ya no merecemos que sean derramadas por nosotros.
