La historia la he narrado en este espacio un par de veces.

En un vuelo de regreso de Praga a México en 2012, unas 12 horas de vuelo, me puse a buscar algo en qué entretenerme en las pequeñas pantallas en la parte trasera de los asientos. Encontré un documental dedicado a la segunda rock-ópera de The Who: Quadrophenia.

Al grupo, uno de mis favoritos, lo había olvidado entre música nueva o vieja de los últimos años. The Who había sido una de mis bandas favoritas en la secundaria en los tiempos en que las tiendas de discos no ofrecían sus álbumes. Tenía pocas canciones.

El documental sobre Quadrophenia fue una bofetada para mi mente: sigue la vida de Jimmy, un joven de la subcultura Mod en la Inglaterra de mediados de los años 60 que padece un trastorno de personalidad múltiple… que Pete Townshend bautizó como “Quadrophenia” al sugerir cuatro personalidades distintas en lugar de dos.

Cada una de estas personalidades corresponde simbólicamente a un miembro de The Who. Comprendí la profundidad de la obra, el final orgásmico con “Love Reign O’er Me” y la búsqueda de la redención.  Un día después de llegar a México fui a comprar la obra completa.

Y ahí estaba “Dr. Jimmy”.

Esta canción representa el momento más bajo y desesperado de Jimmy: expulsado de casa por sus padres, abandonado por su novia, decepcionado por su ídolo, el Ace Face, y hundido en el consumo de anfetaminas y alcohol, sufre una completa implosión mental.

La canción plantea una personalidad dividida inspirada en “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde” de Robert Louis Stevenson: Mister Jim encarna al joven vulnerable, reprimido y asustado, mientras Doctor Jimmy es el alter ego violento, cínico y descontrolado que emerge bajo los efectos de las pastillas y la ginebra.

La feroz interpretación de Roger Daltrey convierte esa transformación en amenazas, peleas, destrucción y violencia sexual que diversos análisis interpretan más como fantasías y delirios de poder nacidos de la frustración e impotencia adolescente que como hechos realmente cometidos por Jimmy.

Al final de la canción, el caos y la agresividad de “Doctor Jimmy” se disipan en un pasaje más lúcido y vulnerable, en el que el protagonista se pregunta con desesperación: “Is it me, for a moment?” (¿Soy yo, por un momento?).

“(Jimmy) roba una barca, se adentra en el interior del mar y se emborracha. En el momento de máxima intoxicación, cuando esta tan borracho que apenas puede distinguir lo que le rodea, tiene un momento de lucidez absoluto, que le libera de las ataduras de sus cuatro personalidades. Esta es la historia de ‘Doctor Jimmy'”, narró Townshend sobre la canción.

La rock-ópera continúa con la increíble pieza instrumental “The Rock” y culmina con “Love Reign O’er Me” en la búsqueda de la liberación.

Pero hay un momento en “Dr. Jimmy” que mi mente repite a cada momento en miles de situaciones de vida.

“Is it me?
For a moment
The stars are falling
The heat is rising
The past is calling”

(¿Soy yo?
Por un instante,
las estrellas están cayendo,
el calor está aumentando,
el pasado está llamando)

La pregunta no es ¿quién soy?, sino algo más inquietante: ¿cuánto de lo que soy pertenece todavía a aquello que intento olvidar? Es la duda frente al espejo, ese segundo miserable de lucidez en el que creemos haber escapado. Pero entonces las estrellas caen, el aire se vuelve insoportablemente caliente y el pasado vuelve a llamar.

Dejamos pasar los años, inventamos otras vidas… la puerta sigue ahí. Y lo verdaderamente aterrador es descubrir que nunca estuvo cerrada.

 

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