Si bien mi vida musical comenzó a los 4 años con The Beatles… la manera de reproducirla fue hasta dos años después cuando mis padres me regalaron un pequeño reproductor de casetes Panasonic que sintonizaba AM y FM. Apenas me duró un año… no me aguantó el paso.
Mi papá preocupado… no porque no tuviera donde escuchar música sino porque era inevitable que volvería a sus reproductores y corría el riesgo de que mi uso rudo de ellos los pulverizara. Así que decidió comprarme lo mejor del mercado en ese tiempo: un reproductor con doble casetera Sony con grabadora, ecualizador de graves y agudos y radio.
Ese aparato rojo me duró tres años. Nunca dejaba de funcionar desde las 2 de la tarde que llegaba de la escuela hasta la medianoche que seguía escuchando música. A finales de la secundaria llegaría un modular Aiwa… pero esa es otra historia.
Lo cierto es que ese pequeño aparato con doble casete me permitió aislarme del mundo y saber que mis gustos estaban alejado de lo que los demás escuchaban: en pleno 1987 yo escuchaba música de la década de los sesenta.
Hay una tristeza muy particular en darte cuenta de que casi nadie escucha la música como tú. Para muchos solo es ruido de fondo o moda pasajera, algo que ponen mientras hacen otra cosa.
Pero para mi desde aquellos días una canción podía ser un refugio, un recuerdo completo, una herida abierta o la única forma de sentirme entendido. Me sigue pasando a mis casi 50 años.
Recuerdo de mis días de esa grabadora “This Magic Moment” de Jay and The Americans.
Este clásico fue escrito por el dúo de compositores Doc Pomus y Mort Shuman. Fue uno de los pocos temas de The Drifters en el que Ben E. King cantó como vocalista principal; dejó el grupo a finales de 1960.
Jay & the Americans alcanzaron el puesto número 6 en Estados Unidos con su grabación de 1969 de la canción.
“This magic moment (this magic moment)
While your lips are close to mine
Will last forever
Forever till the end of time”.(Este momento mágico…
Mientras tus labios están cerca de los míos
Durará para siempre
Para siempre, hasta el fin de los tiempos)
” Canciones como esa ya no parecen existir. Dice algo sobre cómo era la gente en aquellos tiempos. (…) Hay todo un mundo de personas que todavía se interesan por eso, pero la mayor parte de esta música ha sido retirada de la radio.
“Hay todo un mundo más en la radio que no tiene esta pureza, sentimentalismo ni honestidad. Es una gran canción que trasciende el tiempo para mí”, expresó Kenny Vance, integrante del grupo.
Esa canción tiene esa particularidad eterna para mi. Son canciones necesarias… que deberían formar parte de la educación misma.
A veces pienso que ese viejo reproductor rojo Sony no solo reproducía música: me estaba construyendo por dentro.
Mientras otros niños de mi edad corrían detrás de las canciones de moda, yo pasaba las tardes encerrado escuchando voces que venían de años atrás, como si hubiera nacido emocionalmente en otra época.
Ahí aprendí que la música podía ser refugio, compañía y hasta escondite. Era una nostalgia por tiempos que ni siquiera había vivido. Todo se quiebra en el momento exacto.
